Cianuro en gotas XLIV

El fracaso opositor con sus actos en todo el país el pasado sábado fue impresionante, aunque previsible. Hay que ser bien imbécil para convocar a protestas que todo el mundo, chavistas y opositores, interpretaron como en respaldo a empresarios especuladores y acaparadores. La torpeza de Henrique Capriles, que se deja dominar por alguien todavía más pendejo que él, como Ramón Guillermo Aveledo, le llevó a no calcular el malestar entre los antichavistas contra los comerciantes que también los roban a ellos. Porque la realidad es que hasta entre radicales escuálidos hay apoyo al gobierno contra el hampa empresarial o, al menos, una fuerte repulsa hacia ésta. El Enchufado Oral está al borde de la muerte política y su sepelio será a partir del 9 de diciembre, cuando Henry Ramos Allup y el resto de los dirigentes no justicieros presenten la factura por la debacle del 8D.

Quien tenga dudas sobre el tamaño del fracaso opositor el sábado 23, basta con que vea las portadas de los diarios, o las imágenes mostradas por los canales televisivos. El Universal recurre a colocar fotos pequeñitas de la concentración en Caracas. De hecho, puso una foto grande de Henrique Capriles y dos pequeñitas -de apenas una columna y media- de la “multitud”. El Nazional muestra una concentración minúscula, de unos pocos centenares de personas, que es la capacidad real de la Plaza Venezuela, donde se efectuó el aquelarre. Andrés Mata miente como una desorejada y dijo en su pasquín que las protestas se sintieron en todo el país, cuando la verdad es que el sainete pasó desapercibido. La realidad es que la oposición se pisó una de las que no tiene por su insólita torpeza e incapacidad para medir qué piensan incluso sus propios seguidores. La realidad es que fueron actos organizados sólo por el Enchufado Oral y el otro drogadicto, Leopoldo López. El resto de los grupos políticos no se embarcaron en esa locura y están esperando para aniquilar a la Logia Gay que se adueñó de la oposición.

Seguramente el fracaso más ruidoso de Henrique Capriles fue en los Teques, la capital del estado que se supone gobierna. A la hora en que se suponía ya se debía haber reunido una concentración significativa, no había un alma. El centro de la ciudad estaba abarrotado de gente en sus compras y actividades normales de un sábado casi navideño. Pero nadie iba al acto escuálido, ni siquiera los empelados de la Gobernación, que le pintaron el pajarito de rigor al Enchufado Oral. La desolación era tal, que los esbirros del Capriles, es decir, la policía de Miranda, trancó todas las calles y avenidas del casco central tequeño, logrando causar un caos total para ocultar el fracaso de la concentración.

La oportuna detención de Alejandro Silva, uno de los “amigos íntimos” del Enchufado Oral, evitó acciones de violencia durante la ridícula concentración escuálida del sábado 23. El enchufador de Henrique Capriles estaba planificando y contratando directamente a asesinos en moto, para agredir a los propios opositores que acudieran a los actos. Bastaron unas horas de encierro para paralizar el complot. Silva se chorreó, como se evidencia en las fanfarronadas que soltó después de su liberación. Por cierto, resultó ridículo lo que decían los medios opositores sobre la captura de este integrante de la logia gay: que se lo llevaron por la fuerza. Debe ser que los organismos de seguridad cuando van a apresar a un maleante, le piden por favor que los acompañe, que sea buenito y vaya con ellos.

También puede encontrar Cianuro en gotas en http://www.facebook.com/mandingavtv

La característica más resaltante del imbécil es su incapacidad para ver la realidad y obrar en consecuencia. Los pajúos del desarme, el Tareck, Soraya al Achkar, Reynaldo Hidalgo o Pablo Fernández, son incapaces de rectificar ante lo que es un fracaso rotundo. Desde que se aprobó hace dos años la prohibición de portar armas en el transporte público, los atracos allí se multiplicaron. Sólo en el Área Metropolitana se calcula cerca de un centenar de asaltos diarios, la mayoría de los cuales ni siquiera se denuncian. En uno de ellos asesinaron al policía Abdul Polanco, que afortunadamente logró darle su merecido a Ángel Blanco, uno de los tres atracadores. La realidad es que los canallitas a sueldo del Tareck el Aissami, no ven los hechos y se empeñan en mantener normas comprobadamente ineficaces. Seres resentidos como la Soraya o el Hidalgo, o pazguatos comeflores como el Pablo, lo que quieren es molestar a los ciudadanos decentes, a los que odian, porque su amor está dedicado en exclusiva a los hampones.

La otra característica de esas alimañas de la ley desarme es su negativa a rendirle cuentas al pueblo, porque lo desprecian. Como buenos pequeñoburgueses, se sienten por encima del ciudadano común. Ésa es la razón por la que jamás dicen cuáles son los resultados de sus pajudeces, como prohibir llevar armas en el transporte colectivo o en los restaurantes. Jamás, ni una sola vez, ha salido un funcionario a explicar qué ha sucedido como consecuencia de esas normas. No dicen si aumentó o disminuyó el delito gracias a ellas. Son corruptos contrarrevolucionarios, seres resentidos y llenos de prejuicios clasistas, porque esas son las características que mejor definen al Tareck el Aissami y sus paniaguados.

Los escuálidos van de dolor en dolor. Los extraordinarios resultados logrados por Venezuela en los juegos bolivarianos, como nunca antes en la historia, tiene mal a la MUD y demás canallas que sufren con los éxitos de Venezuela. 15 años de acertada política deportiva, de bienestar para los atletas y promoción del deporte hacen que hoy el país sea una potencia deportiva en la región. Los escuálidos saben que eso se le debe a Chávez, y por eso lloran con las victorias nacionales. Dicho sea de paso, llama la atención el silencio en los medios sobre esos triunfos y la limitada cobertura que reciben los juegos.

Los pendejos no aprenden. Y los pajúos menos. Después del ridículo que se hizo en Venezuela y el resto del mundo, cuando un juez sancionó a El Nazional por publicar una foto macabra de la realidad en la morgue de Caracas,  ahora la fiscal Luisa Ortega y la defensora del Pueblo, Gabriela Ramírez, van a repetir la bolsería de pedir sanciones contra El Universal, por publicar una gráfica bastante comedida sobre la acción del hampa. En esa imagen ni siquiera se ve el cadáver, sino la mano de un asesinado y la enorme mancha de sangre que dejó. Nada para asustar o asquear a nadie. De hecho, la foto es de alto valor y calidad, además de reflejar un hecho real. No es un invento de los medios, sino algo que efectivamente ocurrió. Como cosa rara, El Universal no miente, sino que publica algo verídico. Ortega y Ramírez –esta última una funcionaria honorable, a quien siempre le ponían celadas la Ortega y Luisa Estela Morales Lamuño cuando presidía el TSJ-, ahora salen a pedir castigos alegando imbecilidades, como supuestos derechos de los niños a no ver lo que efectivamente ocurre todos los días. Los pajúos pretenden esconder hechos cotidianos y colocar derechos pendejos por encima de un derecho humano fundamental como el de recibir información o la libertad de expresión.

Para prevenir bloqueos, lo más eficaz es recibir directamente Cianuro en gotas. Para ello basta suscribirse ingresando a www.albertonolia.com En la parte derecha de la página, en un pequeño recuadro rectangular, introduzca su dirección de correo y presione “subscribir”. De inmediato le llegará una invitación, que sólo necesita responder para empezar a recibir diariamente estos textos.

Resulta impresionante la cobardía de algunos altos funcionarios frente a las trasnacionales. Por ejemplo, los capos de Conatel se chorrean ante Movistar, empresa que cada día abusa más de sus clientes. Por ejemplo, el sábado pasado, la empresa española dejó de transmitir mensajes de texto, sin explicación ni pedir disculpas por el fallo. Conatel guarda un estruendoso silencio sobre el daño causado a los usuarios ni aplica ninguna sanción a una compañía extranjera que no invierte ni medio, que roba con las tarifas y, encima, desangra al país enviando dinero al exterior. Nada menos que 3.784 millones de dólares recibió de Cadivi esa mafia de la telefonía.

Otras transnacionales que le chupan la sangre a Venezuela son las aerolíneas. Estas bandas que le roban al pasajero y que con la excusa de una devaluación del 46 por ciento elevaron los pasajes no menos del 400 por ciento, reciben dólares de Cadivi por toneladas. American Airlines, la compañía gringa de los vuelos a Miami, recibe casi dos mil millones ($ 1.862 mm). Empresas con un solo vuelo al día, o menos, sacan verdaderas fortunas. Iberia: 449 millones de dólares. Lufthansa 428 millones. Avianca 377 millones. Air Europa 311 millones. Hasta la nacional Santa Bárbara, una compañía modesta, en decadencia, con cada vez menos destinos, se chupó nada menos que 500 millones de dólares (US$ 498.657.214). Obviamente, los capos de Santa Bárbara –Omar García y su testaferro y hermano Simeón– son expertos sobornando, de ahí que una pequeña aerolínea sea la segunda mayor receptora de dólares preferenciales. Todo eso quedará sin castigo, pues esas bandas tienen  protección oficial y no faltan los altos funcionarios que hasta dicen en público que van a gestionarle los dólares a esas compañías. Lo más curioso es que cuánto más cobran por cada pasaje, más dólares les da Cadivi. Es decir, desangran al cliente y al país.

En la página www.albertonolia.com puede encontrar las últimas ediciones de Cianuro en gotas. Es una reserva adicional por si logran bloquear el correo electrónico.

Cianuro en gotas apareció en diciembre de 2001, cuando la debilidad mediática del chavismo era absoluta. Lo elaboraba la misma Unidad de Análisis que aún ayuda en su preparación. Actualmente, hay un cerco electrónico contra el periodista Alberto Nolia, promovido por Tareck el Aissami, quien intenta silenciarlo en los medios digitales, tras haber logrado el cierre de Los papeles de Mandinga en VTV. Es un claro e inconstitucional intento de censura por parte de un funcionario. Para romper ese cerco, agradecemos que envíe estos textos a su lista de correos, esté o no de acuerdo con su contenido.

Deja un comentario