Cianuro en gotas

Cianuro en gotas apareció en diciembre de 2001, cuando la debilidad mediática del chavismo era absoluta. Lo elaboraba la misma Unidad de Análisis que actualmente ayuda en su preparación. Actualmente, hay un cerco electrónico contra el periodista Alberto Nolia, promovido por Tareck el Aissami, quien intenta silenciarlo en los medios digitales, tras haber logrado el cierre de Los papeles de Mandinga en VTV. Es un claro e inconstitucional intento de censura por parte de un funcionario. Para romper ese cerco, agradecemos que reenvíe estos correos, esté o no de acuerdo con su contenido.

Sorprende la paralización del juicio penal contra Miguel Enrique Otero, el capo de El Nazional. Alfredo Peña demandó a Otero por el cobro de 3,5 millones de dólares que le prestó en 2003. Este último siempre se negó a pagar, a pesar de la íntima amistad entre ambos delincuentes y a que Peña está seriamente enfermo desde hace años. No se entiende porqué el Ministerio Público no pide verificar la firma del documento en que Bobomán reconoce su deuda con Peña, ni comisiona a grafólogos del CICPC para ello. Todo está en el tribunal 12 de Caracas, pero el caso está virtualmente paralizado por falta de acción de la Fiscalía.

Con la inteligencia que lo caracteriza, Miguel Enrique Otero, al contestar la demanda por cobro de bolívares interpuesta por Alfredo Peña, manifestó que Peña jamás, ni como periodista ni como funcionario, percibió 3,5 millones de dólares. Es decir, lo acusó de enriquecimiento ilícito, olvidando que quien se beneficia o usa el dinero proveniente de ese delito, incurre en la misma pena que el funcionario.

Dos temas son decisivos para el resultado de las elecciones el 8D: inseguridad y especulación. En ambos, la solución es meramente represiva. Hay que perseguir y sacar de circulación a los hampones, incluyendo a los que se disfrazan de comerciantes para sus fechorías. Para ambas tareas, el gobierno cuenta con la persona idónea: Eduardo Samán y el general Miguel Rodríguez Torres. Ambos están atados de manos. El primero, por el cortesano Rasputín y el segundo por Tareck el Aissami.

Las aerolíneas privadas, nacionales y extranjeras, tienen quien las defienda dentro del gobierno. Los abusos contra los pasajeros son rutinarios; los vuelos salen cuando quieren y, en el caso de las internacionales, las empresas elevaron más del 300 por ciento el precio del pasaje, alegando una devaluación del 46 por ciento. El ministro del ramo, Hebert García Plaza, se estrella contra un muro burocrático cada vez que quiere imponer sanciones draconianas. Hasta varios altos funcionarios están en la nómina de las aerolíneas, como en los tiempos en que la famiglia Boulton era dueña de Avensa y sobornaban a medio mundo.

Otro asunto que los medios, actuando por órdenes de capos escuálidos, sacaron de la agenda fue el del último intento de magnicidio. La línea opositora es reírse del tema, ridiculizarlo y restarle credibilidad. Siempre actuaron igual, desde los tiempos en que EEUU y Álvaro Uribe intentaron ese crimen. Hasta cuando sacaban presos a los paramilitares de la Finca Daktari, Leopoldo Castillo, alias el Matacuras negaba los hechos, pese a que todos veíamos la captura de decenas y decenas de uniformados con acento inconfundiblemente colombiano.

Poco a poco, con pasos cautos, algunos jerarcas católicos criollos vuelven a asumir posturas politiqueras extremistas. Pese a la orden del papa Francisco, que como todos los últimos pontífices prohíbe a los curas participar en política, sujetos como Jorge cardenal Urosa Savino o César Ramón Ortega Herrera, obispo de Barcelona, dan declaraciones y discursos violentamente antinacionales. Sorprendentemente, prelados muy beligerantes como Baltazar Porras y Roberto Lückert, guardan silencio en asuntos políticos, actuando conforme a la orden papal.

Otro juicio engavetado por la Fiscalía es el de Nelson Bocaranda. Ese periodista incitó a la violencia y a destruir un CDI, siguiendo la línea dictada por el derrotado Henrique Capriles Rarosky, el Enchufado Oral, llamando a drenar la arrechera.

Mientras el gobierno de Estados Unidos mueve sus piezas y peones para acusar a Siria de haber usado armas químicas, es bueno recordar que un grupo de “rebeldes” fue capturado transportando gas sarín desde Turquía. En ese mismo país (más exacto que país sería protectorado gringo), a otros rebeldes los apresaron comprando productos químicos para fabricar ese letal gas, que fue usado contra población civil en zonas controladas por los mercenarios. El criminal que gobierna en Turquía, Recep Erdogan, dejó libres a esos sicarios y prácticamente tiene a su país en guerra contra las autoridades legítimas sirias. Por cierto, Erdogan es el mismo canalla que reprimió brutalmente a quienes manifestaban contra la destrucción de un parque en pleno centro de Estambul, para que los socios del gobernante turco puedan construir un centro comercial.

No sólo en Venezuela hay pajúos promoviendo el desarme de los ciudadanos decentes. En Perú, país donde también el hampa es muy poderosa, Ollanta Humala enfrenta protestas populares por sus planes para quitarle su instrumento de defensa a la ciudadanía.

Todavía huele a los guisos de Tareck el Aissami en el Ministerio de Interior. Pese a la práctica que tiene en esas cosas, deja evidencias por todas partes. A días de entregar ese despacho al general Néstor Reverol, misteriosamente desapareció el dinero para pagar la prima del seguro HCM de los funcionarios, que por meses se quedaron sin atención médica. Por esa vía resucitó un delito que casi había desaparecido: el peculado; peculado puro y simple, es decir, apropiarse de bienes que la nación confía a una persona.

Los bonches de Primero Justicia

La generalidad de los medios de comunicación comerciales se negó a difundir las fotos de los bonches que organizaba Oscar López Colina, mano derecha de Henrique Capriles Radonski, alias El Enchufado Oral.

El problema no es que López, como la casi totalidad de los capos de Primero Justicia, tenga una preferencia sexual minoritaria. La cuestión es que estas orgías se pagaban con dinero robado a la Gobernación de Miranda.

Primero Justicia más que un partido político es una logia gay, que pretende adueñarse del poder por métodos anticonstitucionales, para repartirlo entre quienes son de esa tendencia. Eso explica que en su Dirección Nacional no haya ni una sola mujer, en un país donde éstas tienen una gran participación política. Claro, allí tampoco hay negros, ni siquiera morenos o un poquito mestizos. Allí figuran sólo catiritos, porque es una organización racista, sexista -homosexualista suena muy feo- y muy a la derecha incluso de los partidos tradicionales verdiblancos.

Las imágenes de estas fiestas, publicadas originalmente por Primicias24, pueden resultar desagradables para personas conservadoras. Claro que siempre queda el recurso de no verlas… Continuar leyendo “Los bonches de Primero Justicia”